Comentarios sexistas que ninguna mujer embarazada quiere escuchar

La misoginia está tan impregnada en la sociedad, que con frecuencia se minimizan las repercusiones que sufren las víctimas de los diversos tipos de violencia machista a la que miles de mujeres se enfrentan diario. Los comentarios sexistas son una de las manifestaciones más palpables de violencia de género, y sus estragos alcanzan también a las mujeres embarazadas.

Evita hacer comentarios sexistas, que además de violentos, son innecesarios y groseros. Estos son algunos ejemplos que ninguna mujer embarazada quiere escuchar.

Qué son los comentarios sexistas

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Los comentarios sexistas son expresiones alimentadas por la misoginia y machismo que históricamente ha estado presente en la sociedad. El sexismo, de acuerdo con el Glosario para la Igualdad del Instituto Nacional de las Mujeres, corresponde a prácticas y costumbres discriminatorias por razones de género. Se hacen presentes en actitudes hostiles, agresivas, violentas y simbólicas, las cuales pueden reproducirse de forma física o no, influyendo en el lenguaje y siendo una de las más recurrentes.

Por su parte, la Universidad Autónoma del Estado de Hidalgo refiere que el lenguaje sexista y los comentarios derivados de este sistema excluyen a las mujeres, dificultan su identificación y les adjudica un valor despectivo, aunado al hecho de que obstaculizan su correcto desarrollo en lo individual y en lo colectivo.

Frases que ninguna mujer embarazada quiere escuchar

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1. ‘Ni se te nota que estás embarazada’

De entrada se sabe que hablar sobre el físico de una persona, además de innecesario, es una acción violenta, especialmente si se hace con la intención de juzgar su apariencia. No sabes si los cambios físicos y hormonales representan un tema de importancia para una mujer embarazada, ni las condiciones exactas de este proceso en su cuerpo, de modo que lo más prudente es evitar emitir cualquier opinión respecto a su cuerpo.

Así pienses que se ve “igual que antes”, recuerda que no se trata de un tema de tu incumbencia, y que este tipo de expresiones igualmente alimentan los estragos a nivel emocional que se derivan de los comentarios misóginos y gordofóbicos, mismos que afectan en mayor medida a las mujeres.

No es un halago, pues la persona que usa este comentario le da un juicio negativo a un cambio que el cuerpo tiene de manera natural.

2. ‘¿Fue planeado, o por qué te embarazaste a esta edad?’

Cuestionar las decisiones de una mujer embarazada es a menudo otra de las expresiones de comentarios misóginos a los que suelen enfrentarse. Este tipo de preguntas, que muchas veces pretenden poner en duda la capacidad de elección de las mujeres, aplica para cualquier edad, pues de cualquier manera es agresivo insinuar que alguien es “demasiado joven” o “demasiado grande” para ejercer su libertad reproductiva como mejor le parezca.

Tampoco es prudente tratar de averiguar si se trató de algo “planeado” o más bien fue un “accidente”, ni querer saber cuál será el futuro de su estado civil tras la llegada de un bebé.

3. ‘¡Despídete de tu vida normal! Ahora solo serás mamá’

Las mujeres que tienen hijas o hijos no son solo “madres”, siguen siendo seres individuales con metas, sueños y propósitos. Reducir a alguien únicamente a su faceta maternal es una manifestación de los comentarios sexistas que muchas veces pasan desapercibidos.

Las mujeres que ejercen su maternidad, saben de sobra los cambios que tendrá su vida en todos los sentidos. Sin embargo, no necesariamente se traduce en el “fin” y emitir este tipo de opiniones, es incorrecto y totalmente innecesario.

4. ‘¿Cuántos kilos ganaste? ¿Crees subir más de peso?’

De la mano de lo violento que es hablar acerca de la apariencia física de alguien y cuál es su relación con los comentarios sexistas a los que a menudo se enfrentan las mujeres embarazadas, están las preguntas “inocentes” respecto a qué tan notorios han sido los cambios hormonales propios del periodo de gestación, como el aumento de peso que inevitablemente se presenta.

No emitas opiniones, críticas ni bromas sobre si el embarazo ha traído consigo varios kilos de más, ni referentes a “cuánto le faltará”; es grosero y sumamente innecesario.

5. ‘Qué valiente, yo no me imagino embarazada’

Entre los avances destacables de los movimientos a favor de las mujeres y sus derechos, está la libertad reproductiva a la que cada vez más de nosotras tenemos acceso, lo que incluye poder decidir si queremos o no ser madres biológicas alguna vez. Esto aplica para ambos sentidos, pues así como tenemos la posibilidad de decidir no embarazarnos (o no continuar con el proceso de gestación, de ser el caso), las mujeres también pueden tomar la decisión de gestar y maternar, sin que nadie les cuestione por ello.

Asimismo, idealmente deberían poder vivir un embarazo rodeadas de cuidados y cariño. Lejos de comentarios que podrían resultar hirientes o groseros por parte de quienes no tienen la maternidad dentro de sus planes.

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